16 mayo 2016

Del otro lado del océano

Allá en su rinconcito del Raiguer, la ya veterana Galería Addaya atraviesa un momento de renovación. Apurados sus doce primeros años de experimentación y aprendizaje, y sin abandonar a los buenos artistas ya consolidados, una parte importante del trabajo de Tomeu Simonet se endereza hoy a la promoción de autores latinoamericanos con cierto contenido social y enfoque multidisciplinar. Un ejemplo magnífico es la venezolana Ángela Bonadies, a quien representa y de la que muestra una selección de fotografías (en su galería) y un videomontaje de las mismas (en Pelaires, Palma) procedentes de un proyecto a dúo con su compatriota Juan José Olavarría, La Torre de David; trabajo interesantísimo al que dedicamos una reseña hace un par de semanas. Pero con Bonadies participan también en la colectiva Quemar las naves, abierta hasta el 28 de mayo, los cubanos Celia González Álvarez y Yunior Aguiar Perdomo y el mexicano Miguel Rodríguez Sepúlveda con sus inquietantes cenizas humanas. Se trata de una iniciativa muy significativa para los que contemplamos el otro lado del Océano como parte necesaria de nuestro mundo.

Dentro del meritorio programa de residencias que lleva a cabo Addaya (están recientes las presencias de Tamara Arroyo y la japonesa Mari Ota), en este momento se aloja en Alaró la también venezolana Ana Alenso (Caracas, 1982), cuyo trabajo con objetos encontrados se centra actualmente en poner de manifiesto “el vértigo de la dependencia del petróleo”, en palabras de Carmen Victoria Méndez, y sus implicaciones éticas y económicas, y que ha encontrado en el centro de reciclaje de Alaró abundante combustible para su creatividad. Alenso, residente en Berlín, protagonizó el año pasado en la capital alemana la exhibición Tropical Curse, en la que desarrollaba la misma línea de investigación a través de objetos encontrados, vídeo y todo un programa de actividades públicas (conferencias, mesas redondas, proyecciones) en torno a la industria de los hidrocarburos. El Mundo-El Día de Baleares.