05 diciembre 2016

El ‘Gelabert’, tampoco

El departamento municipal de Cultura de Palma da que hablar fuera de las islas. Al escándalo del nombramiento del director de la Miró –que no cumplía los requisitos–, al defenestramiento sumarísimo del director de la FPEA –que sí los cumplía–, a la programación en la planta noble del Solleric de una exposición de circunstancias imposible de creer, hoy, se suman las críticas publicadas por la Plataforma Asamblearia de Artistas de Cataluña en torno al Premio Ciudad de Palma Antoni Gelabert de Artes Visuales 2016. Para la PAAC, su defectuosa convocatoria incumple las buenas prácticas exigibles y “genera un marco de hostilidad hacia los artistas” susceptible de vulnerar sus derechos de autor.

Para la PAAC, y para cualquier persona razonable que conozca el mundo del arte, en las bases del Gelabert deberían especificarse extremos como fechas y espacio de exposición, honorarios correspondientes a los artistas expuestos y cantidades destinadas a producción, montaje, equipamientos, comunicación, seguro, etc. que asumirá la institución; así como las obligaciones de la misma con respecto a los derechos morales del artista y la preservación y conservación de las obras premiada y finalistas que formarán parte de la exposición; o los derechos de edición y reproducción de las mismas.

Así mismo, la PAAC califica de “incoherente” con un concurso que acepta obra audiovisual que, por otro lado, se excluya cualquier obra seriada; de “abusivo” que se prohíba a los artistas presentar sus obras a otros certámenes y se les exija acudir a la inauguración, pero no se cubran sus gastos de viaje y estancia; y de “grave incumplimiento de las buenas prácticas” que no estén previstos honorarios para los artistas expuestos.

El espectáculo caótico y amateur que está dando el Ayuntamiento en su gestión cultural no se corresponde con la profesionalidad que han mostrado sus instituciones en otros momentos, ni es, desde luego, lo que se merece el contribuyente palmesano. El Mundo-El Día de Baleares.