03 octubre 2016

Joan Mateo, albañil y alquimista

EL CICLO CAMERA OBSCURA DE GÓMEZ DE LA CUESTA TRAE A PALMA A JOSÉ LUIS SERZO

José Luis Serzo. El iniciado -los signos de un obrero hermético- - Casal Solleric, Zona Base. Hasta el 4 de diciembre de 2016

Los proyectos de José Luis Serzo (Albacete, 1977) orbitan siempre en torno a un esquema narrativo. No significa esto que tratemos de un relato tradicional, con su planteamiento, su nudo y su desenlace, sino de una ficción compleja tan creíble o increíble como la de cualquier buena novela –u obra de teatro– experimental y, como ellas, compuesta de los más diversos materiales y técnicas.

Serzo elabora personajes, y para ello traza una completa prosopografía –en este caso la de Joan Mateo, el albañil alquimista– que hilvana retratos, bocetos, la transcripción de notas personales, los diálogos en boca de personajes fantásticos… Como en El sueño del rey (de la República) y en otras obras, el protagonista es alguien que le busca un nuevo sentido a su vida. Ni el autor ni el espectador requieren para ello que el personaje complete una acción lineal: es mucho más efectiva la sugerencia de episodios aislados pero relacionados entre sí, los elementos metanarrativos, la creación de ambientes, las referencias científicas o técnicas…

En toda narración hay también un paisaje, físico o psicológico, y el artista se ocupa de aunar ambas vertientes, aprovechando los recovecos de la Zona Cero del Solleric para la instalación de toda una cueva/taller de alquimista muy particular a pleno rendimiento. Las referencias filosóficas, insertas en un discurso de extrema naturalidad, dotan de cemento a su oferta. Es difícil sustraerse a la sensación de estar dentro de algo muy vivo cuando la visita evoluciona en medio de máquinas, enseres decorativos y trebejos semiindustriales, dibujos a lápiz, esculturas, objetos encontrados, la maqueta artesanal de la cubierta de un libro…

Es destacable el aspecto solo aparentemente inacabado de parte de la producción: bosquejos, esquemas, planos y anotaciones forman parte de ese work in progress en que consiste la obra de Serzo. La representación del propio proceso creativo, sus planteamientos, las notas técnicas y mnemotécnicas, la reflexión sobre el mismo concepto de la obra, la reflexión plástica: todo forma parte de su discurso, denotando la importancia del trabajo que yace detrás (o dentro) de toda obra: la documentación, el ensayo, la prueba, el fallo y el acierto… Al mismo tiempo, impregnan la obra de la máxima credibilidad: en El iniciado podemos reconocer al artista trabajando sobre la marcha, puliendo cada detalle de una obra que, en realidad, es un mundo cuyos límites están por descubrir y que nos envuelve sin remedio. El Mundo-El Día de Baleares.